Como emprendedor deportivo con más de 25 años de experiencia en Ñuble, he sido testigo directo de dos pilares fundamentales para nuestra región que han sido sistemáticamente abandonados por la clase política tradicional: el deporte y la agricultura.
Durante una reciente entrevista, pude constatar una vez más lo que todos vemos pero que muchos eligen ignorar. Nuestros deportistas, la verdadera materia prima de Chile, deben "mendigar" –pido disculpas por la palabra, pero es la cruda realidad– para poder representarnos a nivel nacional e internacional. Mientras vemos cómo delegaciones de otros países llegan con un staff de profesionales y todo el apoyo, nuestros campeones, como Estefanía Mora, llegan solos, con una mochila, y aun así nos dan glorias. Esto no es meritocracia, es abandono. El deporte transforma sociedades, forma personas y es una herramienta poderosa de superación, pero en la práctica, las promesas de campaña nunca se aplican.
Por otro lado, está el campo y el vital Embalse Punilla. Somos una región con un denominador común agrícola, pero ¿Donde está la reactivación? ¿Dónde está la inyección de tecnología y capitales? Proyectos estratégicos como este llevan décadas de discusión estéril, entrampados por una burocracia que, en el mejor de los casos, es lenta, y en el peor, es "media turbia". El progreso debe ir de la mano de la sustentabilidad, pero también de la decisión política. Mientras en Santiago debaten, en Ñuble esperamos.
Esta desconexión nace de un problema de raíz: la centralización. Las realidades regionales no se ven desde la burbuja de la capital. Los parlamentarios en ejercicio no han tenido la capacidad o la voluntad de jugársela por Ñuble. Se les ve poco comprometidos.
Mi compromiso no es de cuatro años; es de toda una vida dedicada a esta tierra. Llegó la hora de que quienes conocemos las carencias, porque las vivimos a diario, tengamos la oportunidad de representarlas en el Congreso. Para poner en la agenda lo que realmente importa: el sudor de nuestros deportistas y el fruto de nuestra tierra.